El pasado lunes 14 de septiembre, la Escuela del Magisterio llevó adelante una jornada de reflexión en el marco del Día Mundial para la Prevención del Suicidio, conmemorado el 10 de septiembre impulsado por la Asociación Internacional para la Prevención del Suicidio (IASP), con el aval de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
El objetivo central del encuentro fue ofrecer, dentro de un espacio cuidado y de contención, información confiable para abordar una problemática compleja y multifactorial que atraviesa a nuestros jóvenes, fortaleciendo los lazos y los vínculos de nuestra comunidad.
Las actividades fueron planificadas y organizadas de manera articulada entre el Servicio de Orientación Escolar (SOE) y el Centro de Estudiantes (CEM).
Hablar de forma abierta y sin tabúes
Inspirados en el lema internacional "Crear esperanza a través de la acción", la jornada se centró en la importancia de hablar sobre la prevención de forma abierta, responsable y consciente, entendiendo que el diálogo contribuye a salvar vidas, reducir el estigma social y reconocer que estas dolencias pueden prevenirse y superarse.
En este marco, los integrantes del Centro de Estudiantes (CEM) compartieron una valiosa reflexión con sus pares:
“Hoy queremos recordar la importancia de escucharnos y acompañarnos. Muchas veces no sabemos lo que está viviendo una persona que tenemos al lado, por eso un simple ‘¿cómo estás?’ puede ser muy importante.
Hablar de lo que sentimos y pedir ayuda no es una señal de debilidad. Todos podemos necesitar a alguien que nos escuche y nos acompañe.
Como comunidad, podemos ayudar creando un espacio donde nadie tenga miedo de hablar y donde todos sepan que no están solos”.
Un llamado al diálogo en el hogar
Desde la institución invitamos a las familias y redes de contención de nuestros estudiantes a retomar esta temática a través del diálogo en casa con los jóvenes, convirtiendo el espacio familiar en una instancia fundamental de escucha activa, empatía y acompañamiento.
Hablar es concientizar, concientizar es prevenir.